Dices que me amas, pero ni siquiera eres capaz de pensar en mi. Te tomas todo lo que siento como un simple juego, y no eres capaz de imaginarte lo que cuesta afirmarme el corazón cuando te vas. Yo siempre soy la que acaba mal. Y sólo siento que me derrumbo, que no hay razones para seguir, que me despido con un arma, que juegas a quererme y pones en juego mi vida. Y no, no quiero que mis ojos lloren. Y yo no quiero vivir ni un sólo segundo si no es contigo. Yo no quiero una vida eterna si no la puedo vivir junto a ti. Pero tu te aferras a la idea de soplar mis sentimientos, crees que pedir disculpas una y otra vez, siempre sana las heridas, pero no es así. Sólo logras engañarte. Quiero que acabe todo, porque nunca habrá manera de saber si eres sincero, y no sé si vale la pena aferrarme a ti como a respirar, si tarde o temprano, todo se va a la mierda con tanta facilidad. No soporto tus alegatos y el hecho de que me creas incapaz ante todo. Porque yo puedo mucho más que todo eso, yo puedo mucho más que tú, y apostaré mi vida a demostrarlo Pero, más que todo eso... No soporto la idea de alejarme de ti. Y eso es sólo porque siento que te amo...

No hay comentarios:
Publicar un comentario